Tema 8


Tema 8. Novela desde 1939 hasta 1975




Introducción vídeo








                LA NARRATIVA DE 1939 A 1975.

    Contexto literario.

La narrativa era un género que ya estaba en retroceso antes de la guerra. Las generaciones anteriores estaban formadas casi en exclusiva por poetas y ensayistas y España había permanecido ajena a grandes innovaciones del lenguaje narrativo, con lo que no abundan los referentes. Por otra parte, especialmente en los años 40, el veto sobre determinados escritores españoles y extranjeros –Galdós, Unamuno, Kafka, James Joyce, Faulkner- dificultaba a los escritores jóvenes conocer los mejores modelos.

Una fuerte censura impide afrontar de forma directa temas políticos, sociales o de la vida cotidiana. Los censores vigilan especialmente la inclusión de posturas críticas en con el régimen del nacional-catolicismo, pero también se censuran actitudes vetadas por la iglesia: divorcios, adulterios, conflictos familiares, escenas de contenido sexual, etc.


Los novelistas que habían publicado antes de la guerra y que se exiliaron forman un grupo muy diverso, sin apenas rasgos comunes. No obstante, en todos se observan coincidencias temáticas, como la rememoración en sus textos de la guerra, la nostalgia de España y la reflexión sobre la naturaleza del hombre. Destacan Rosa Chacel y Ramón J. Sender.


En la España interior, la novela se fue desarrollando con distintas tendencias íntimamente relacionadas con las transformaciones políticas y sociales vividas en el país. La crítica coincide en señalar etapas, similares a los otros géneros:

1.      Los años cuarenta. Novela propagandística y novela existencial.

Los autores intentan evitar conflictos con la dictadura. Para ello, o bien escriben obras que puedan interpretarse como propagandísticas del régimen o bien se centran en conflictos existenciales, evitando los sociales. Entre las novelas de afirmación franquista, caben destacar Madrid corte de checa (Agustín de Foxá) y Gabriel Mariñas (Torrente Ballester).


Las novelas existenciales –en línea con poemarios como Hijos de la ira, exponen la desolación de la posguerra. La impotencia del individuo contra la sociedad y la lucha por la supervivencia generan una novela pesimista, que desvela la violencia y el sinsentido de la existencia. La novela que abre la nueva perspectiva es La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela (1942), clasificada como “tremendista”, que inaugura una narrativa donde los conflictos, dramas y tragedias son individuales. Los personajes son inadaptados, angustiados y frustrados. Se muestra entre líneas el descontento del hombre, el desasosiego y el malestar ante el momento histórico concreto.


Dos novelas destacables en esta línea son Nada, de Carmen Laforet (1945) y La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes (1948).

2.    La novela de los años 50. Neorrealismo o Realismo social.

La necesidad de ofrecer un testimonio de la realidad de la época condujo a los escritores a narrar historias del presente en que viven, con ambientación realista. Se caracterizan por:

o   Personajes colectivos y tendencia al objetivismo.
o   Disminuye la importancia del narrador y se incrementa el diálogo.

o   Los ambientes son muy variados: urbanos y rurales, la vida burguesa (para presentar la frivolidad y falta de conciencia social) y el mundo obrero (para denunciar la dureza del trabajo y las malas condiciones laborales).

o   El tema es la sociedad española. Interesa lo colectivo, de los conflictos

individuales nos desplazamos a los colectivos. En última instancia, sirven como vehículo de denuncia de las injusticias sociales.

o   Se les atribuye a estas novelas un realismo crítico. El escritor pone el foco en los aspectos más duros, sórdidos y miserables de la sociedad de la posguerra.

En esta línea, destacamos La colmena de Camilo José Cela; Pequeño teatro, de Ana María Matute; Entre visillos, de Carmen Martín Gaite y Las ratas, de Miguel Delibes. El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio, es una extensa novela sin apenas acción (un grupo de amigos va a bañarse al Jarama y uno de ellos acaba ahogándose), con un narrador estrictamente objetivo; la tensión se traslada a un diálogo permanente entre los jóvenes con las jergas del momento.

3.    Los años 60. Novela experimental 

Finalmente, llegan a España técnicas de vanguardia aplicadas a la narrativa, que ya habían triunfado en Europa las décadas anteriores. A partir de los años sesenta, los narradores emprendieron una renovación formal de la novela, concediendo mayor importancia al lenguaje y a los modos de estructurar el relato. Señalaremos algunos:

-         Experimentación con las formas de narrar: surgen novelas epistolares, monólogos de principio a fin, narraciones ininterrumpidas (sin puntuación).

-         Alternancia de distintos narradores en la novela, para que la historia se contemple desde puntos de vista diferentes.

-         Entra la fantasía y a la mezcla de lo mágico con lo real, con influencias claras de la narrativa hispanoamericana.

-         Saltos inesperados en el tiempo (free-back). Se abandona la linealidad en el tiempo narrativo.

-         Creación de lugares imaginarios (Región, de Juan Benet; Artámila, de Ana María Matute; Castroforte del Baralla, de Torrente Ballester).

Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín Santos inicia la experimentación. Muestra una visión despiadada de la miseria y el envilecimiento moral. Un joven médico se ve conducido a practicar un aborto ilegal en una chabola, que lo lleva al fracaso profesional y humano. En lugar de narrador, la historia nos llega a través de monólogos interiores de los personajes.


Volverás a Región, de Juan Benet acerca la narrativa española a la de Estados Unidos (W Faulkner), con un violento monólogo interior que relata la historia oculta del pueblo imaginario de Región. Un militar está vengando una afrenta personal arrasando el pueblo donde la sufrió, con la excusa de la guerra.


En esta misma línea experimental se publican otros títulos importantes, como Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé; San Camilo 1936 y Oficio de tinieblas 5  de Cela; Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes y La saga/fuga de J.B., de Gonzalo Torrente Ballester.

4.    El fin de la dictadura.

Las repercusiones del fin de la dictadura en la vida literaria española fueron evidentes: desaparición de la censura, recuperación de los autores exiliados, apertura hacia la literatura extranjera -europea, norteamericana y latinoamericana, fundamentalmente-, impulso político a la creación literaria en las distintas lenguas peninsulares, generosa política de subvenciones oficiales a autores, multiplicación de premios literarios y ferias del libro...


CAMILO JOSÉ CELA (1916-2002) Novelista, periodista, ensayista,     editor     de revistas literarias,


conferenciante y académico de la Real Academia Española durante
45 años. Gallego de nacimiento, pero la familia se instala en Madrid
en 1925 donde cursó el bachillerato fue expulsado de dos institutos
antes de concluirlo.

En 1931    fue    internado    en    el    Sanatorio     antituberculoso
de Guadarrama, experiencia que recrearía posteriormente en su
novela Pabellón de reposo. Inició la carrera de Medicina (que nunca
concluyó)  y  trabajó  como  periodista.  Entrevistó  a  importantes
escritores como Baroja, Miguel Hernández y María Zambrano.

La Guerra Civil estalló mientras estaba en Madrid. De ideas conservadoras, escapó a la
zona sublevada y se alistó como soldado. Al acabar la guerra fue censor del régimen, a pesar de lo cual, tuvo que publicar alguna novela fuera de España.


A partir de su primera novela, el éxito lo acompañó de por vida. Fue un gran polemista y su imagen era habitual en la televisión de la época, especialmente tras la recepción del Premio Nobel de Literatura en 1989. Recibió también el Premio Príncipe de Asturias en 1987 y el Cervantes en 1995.

Obra.

Su obra fundamental se desarrolla en la narrativa, donde los personajes llegan a experiencias degradantes, movidos por sentimientos primarios. Los temas que nos asaltan casi por sistema son la muerte –sin ahorrar violencias gratuitas y obsesiones patológicas- y el sexo. Siguiendo las directrices señaladas en la evolución de la narrativa, distinguimos:

- Novela existencial (años 40):


La familia de Pascual Duarte. La novela tiene la estructura de la picaresca: un condenado a muerte cuenta a un receptor interno –identificado como el propio Cela- cómo ha llegado hasta allí, culpando a la sociedad. Bajo la apariencia de drama rural, pone de manifiesto los aspectos más duros y sórdidos de la vida. El estilo se definió como tremendismo.

- Neorrealismo (años 50):


La colmena, ejemplo de novela neorrealista, es una ácida descripción de la sociedad madrileña de 1942, a través de una multitud de personajes que muestran sus retazos de vidas, presentados en secuencias en un enjambre de personas alienadas que solo se mueven por el dinero, la comida o el sexo.

-Novela experimental (años 60 y posteriores):


Sus novelas entran de modo sistemático en técnicas de vanguardia narrativa, con lenguaje agresivo, con términos malsonantes, monólogos interiores angustiosos y rupturas de la lógica sintáctica. Los personajes son obsesivos hasta lo enfermizo y la acción se multiplica en tramas secundarias, a veces difíciles de encajar. Un caso extremo es Oficio de tinieblas 5, donde recompone el flash de la muerte de un hombre que se está suicidando.


Con temática de la guerra civil destacan San Camilo, 1936, un largo monólogo de un joven sorprendido por el estallido de la guerra en Madrid y Mazurca para dos muertos, la historia de una venganza en un pueblo gallego, donde todos son cómplices del homicidio contra un delator que causó muchas muertes en el pueblo.


Con ambientación americana: La Catira es una vuelta al mundo esperpéntico de Valle Inclán, ambientada en Latinoamérica. Cristo versus Arizona es un monólogo sin puntos y aparte que recrea el famoso duelo en el OK corral del Oeste.




MIGUEL DELIBES (1920-2010)





Nacido y muerto en Valladolid, donde pasó casi toda su vida. Estudió Comercio y Derecho y se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid, lo que le sirvió para mejorar sus dotes artísticas y ser contratado en 1941 como caricaturista en El Norte de Castilla, el diario vallisoletano del que llegó a ser director. Fue catedrático de Derecho mercantil, por lo que comenzó a impartir clases en la Escuela de Comercio.


Aunque había combatido con el bando franquista en la guerra civil, mantuvo a lo largo de su vida una actitud crítica con la dictadura, que se trasluce a menudo en sus novelas y en sus artículos periodísticos, de modo que tuvo a menudo problemas con la censura. Como catedrático de Historia en la Escuela de Comercio se enfrentó también a los censores por el enfoque historicista de la guerra. Llegó a dimitir como director de El Norte de Castilla tras varias desavenencias con Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo.


En 1973 fue elegido miembro de la Real Academia Española. En 1982 recibió el Premio Príncipe de Asturias y en 1993 el Premio Cervantes.

Obra

Mantuvo en su vida siempre una actitud discreta y respetuosa con la gente corriente, sus costumbres y forma de pensar y hablar. Su obra reproduce esa actitud ante la vida, incluyendo a menudo sus aficiones y su trabajo: la enseñanza, la caza, los pueblos castellanos, el fútbol, etc.


Es el narrador más prototípico de Castilla. Sus personajes son seres que apenas destacan, llenos de rasgos humanos positivos. Es evidente su simpatía por la gente sencilla, los niños y los más indefensos, que se mueven en dos ambientes netamente castellanos: la ciudad y los pueblos pequeños. Sus temas están vinculados a valores humanos, como la tolerancia, la compasión, la convivencia y la generosidad –si bien es raro que se cumpla la justicia poética y los buenos no siempre obtienen recompensa


Progresivamente, sus novelas se cargaron de contenidos críticos implícitos contra el franquismo, un régimen que envilece las relaciones entre iguales, para anteponer la obediencia y el castigo por parte de los superiores. Es significativa la novela final, donde el protagonista, en el siglo XVI, es quemado por la Inquisición en un clima de intolerancia y fanatismo.


Su obra es muy extensa y, a través de ella podemos analizar la evolución de la narrativa de la segunda parte del siglo XX en España. El atractivo de las historias y su aceptación por el público lo han convertido en un autor muy adaptado para el cine y se convirtieron en películas de éxito casi todas sus novelas más conocidas. Destacamos:

1º Etapa: novelas existenciales, en línea con los años 40. Los protagonistas son héroes
individuales, envueltos en un mundo inhóspito: La sombra del ciprés es alargada.

2ª etapa: neorrelismo. Personajes colectivos y estudios de ambientes de pobreza


-         En ambiente rural, El Camino, donde un muchacho evoca su vida en el pueblo la noche en que debe ir a estudiar a la ciudad; Las ratas, en un ambiente sórdido cargado por la vida miserable de un pueblo.



-         En la ciudad, La hoja roja, historia de un jubilado que espera la muerte en soledad, acompañado por su empleada.

3ª etapa: Novela experimental.


La acción se narra en monólogos interiores y soliloquios que permiten que conozcamos
 los  pensamientos y pasiones ocultas. Destacan:


-         En ambiente rural, Los santos inocentes, una historia sórdida de humillaciones en un cortijo extremeño, con personajes próximos al naturalismo. Las guerras de nuestros antepasados relatan una historia con rasgos de realismo mágico a partir del relato de un joven presidiario que habla con el siquiatra.


-         En ambiente urbano, Cinco horas con Mario, un largo soliloquio de Carmen ante la sepultura de su marido, repasando su vida, sus frustraciones, reproches y confesiones.

4ª etapa: Reescritura de la historia.


Delibes escribe novelas que no deben combatir la intolerancia y busca narrar cómo es la nueva sociedad democrática (El príncipe destronado, una novela cargada de humor) y reelaborar los episodios de una historia que ha sido falseada. 
Su última novela, El hereje, es un ejercicio impresionante de novela histórica, llena de documentación acerca del doctor Cazalla, un médico protestante que fue quemado por la inquisición en la plaza de Valladolid. En la actualidad, Valladolid ha dedicado una ruta turística por la ciudad en honor a esta novela.


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-Actividades:

Texto 1
El matrimonio González vive al final de la calle de Ibiza, en un pisito, y lleva un apañado pasar, aunque bien sudado. Ella trabaja hasta caer rendida, con cinco niños pequeños y una criadita de dieciocho años para mirar por ellos, y él hace todas las horas extraordinarias que puede y donde se tercie; esta temporada tiene suerte y lleva los libros en una perfumería, donde va dos veces al mes para que le den cinco duros por las dos.[...] Otras veces,cuando no encuentra un tajo para las horas de más, don Roberto se vuelve triste y ensimismado y le da el mal humor.

Los cuñados por esas cosas que pasan, no se pueden ver. [...] La pobre Filo, entre la espada y la pared, se pasa la vida ingeniándoselas para capear el temporal de la mejor manera posible.

Cuando el marido no está en casa le fríe un huevo o le calienta un poco de café con leche al hermano, y cuando no puede, porque don Roberto, con sus zapatillas y su chaqueta vieja, hubiera armado un escándalo espantoso llamándole vago y parásito, la Filo le guarda las sobras de la comida en una vieja lata de galletas que baja la muchacha hasta la calle.

-¿Es esto justo, Petrita?
-No, señorito, no lo es. [...]

Aquel día tocó que el marido de Filo no estuviera en casa y Martín se comió su huevo y se bebió su taza de café.

                                                   C.J. Cela:  La colmena (adaptación)

Preguntas:

1.- ¿En qué condiciones vive el matrimonio González? ¿Cómo lo define Cela? ¿Qué quiere decir con esa frase?

2.- ¿De qué se alimenta Martín Marco?

3.- ¿Qué características propias del realismo social percibes en  La colmena?.

4.- Relaciona este texto con el contexto de la posguerra.


Texto 2

Dijo ella:

-Oye, tú vuelves en el tren, ¿verdad?

-¿A Madrid? Claro, en tren, ¿ de qué otra manera?

-Ya,  no sé, una pregunta tonta, no me hagas caso. Bueno y ¿llegáis?

-Pues mira, si sale de aquí a las veintidós treinta, luego pon veinte minutos que tarde: pues a las once menos diez en... ¿De qué te ríes?

-Nada, que eres muy simpático, las cosas que dices -hizo una pausa, lo miraba sonriendo-,"a las veintidós treinta", se pone él...

-Bueno, ya te estás guaseando. No puede uno decir nada: enseguida os lanzáis como chacales, hija mía -menos la cabeza-. ¡Mírala ella! Cómo se divierte. Con eso ya, ¡feliz! [...]

-Bueno, pues ya está, si ni sé a qué ha venido todo esto, ni qué era loque quería yo decir ni nada...

-Vamos, ahora tampoco te impacientes, ¿con qué motivo?

-Me da rabia.

-Pero ¿el qué?

-¿Eh? Pues nada, no lo sé, ¿cómo quieres que yo lo sepa? ¡ Y  además es igual!

-¿Y ahora a qué viene eso de hablarle a uno de esa forma?

Mely lo miró y luego dijo, bajando los ojos:

-No sé, Zacarías; que soy idiota, que se conoce que me gusta que me aguanten, ¿sabes? Eso va a ser; que soy una niña gótica y me creo que...

-¡Huenó, huenóo, páraaaaa...!  ¡Párate ahí ya, hija mía! Tú también es que tiras en picado. Te zambulles del cielo al infierno sin pasar por el purgatorio.

                                                          R.Sánchez Ferlosio: El jarama (adaptación)


Preguntas:

1.- Señala los párrafos en los que aparece la voz del narrador. ¿Crees que hace falta aquí? ¿Por qué?

2.- ¿Qué aporta la presencia del narrador en una novela? ¿ Qué aporta su ausencia?

3.- ¿Cómo es el lenguaje literario de esta novela?. Señala oraciones del habla coloquial.

4.-¿Qué características de El jarama coinciden con las del realismo social?




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Tema 7

Tema 7. LAS VANGUARDIAS y G.del  27

1.- Las Vanguardias ( Ismos)

Introducción ( ver vídeo)






2.- La Generación del 27 Introducción (video hacer esquema)




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-Actividades:

RAFAEL ALBERTI. "Si mi voz muriera en tierra..." (de Marinero en tierra)

Si mi voz muriera en tierra,

 llevadla al nivel del mar

y dejadla en la ribera.

 Llevadla al nivel del mar

 y nombradla capitana

de un blanco bajel de guerra.

¡Oh mi voz condecorada

 con la insignia marinera:

 sobre el corazón un ancla

y sobre el ancla una estrella

y sobre la estrella el viento

y sobre el viento la vela!


Preguntas:

1. Tema del poema

2. Resumen del poema

3 .Estructura métrica.

4.- Justifica por qué este poema encuadra en la g. del 27.

 

PEDRO SALINAS, La voz a ti debida, 1933.

                 Para vivir no quiero
                  islas, palacios, torres.
                  ¡Qué alegría más alta:
                  vivir en los pronombres!
                  Quítate ya los trajes,
                  las señas, los retratos;
                  yo no te quiero así,
                  disfrazada de otra,
                  hija siempre de algo.
                  Te quiero pura, libre,
                  irreductible: tú.
                  Sé que cuando te llame
                  entre todas las gentes
                  del mundo,
                  sólo tú serás tú.
                  Y cuando me preguntes
                  quién es el que te llama,
                  el que te quiere suya,
                  enterraré los nombres,
                  los rótulos, la historia.
                  Iré rompiendo todo
                  lo que encima me echaron
                  desde antes de nacer.
                  Y vuelto ya al anónimo
                  eterno del desnudo,
                  de la piedra, del mundo,
                  te diré:
                  “Yo te quiero, soy yo”.

               Preguntas:

1. Tema del poema

2. Resumen del poema

3 .Estructura métrica.

4.- Justifica por qué este poema encuadra en la G. del 27.

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Tema 6

Tema 6. MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

Introducción->



1.-El Modernismo y la Generación del 98

El modernismo y la generación del 98 es desde 1880 hasta 1920. El modernismo es un movimiento artístico y literario que rechaza el realismo. Los autores modernistas prefieren el esteticismo que representa el rechazo de la realidad. A la vez, un grupo de jóvenes comienzan a abordar en sus novelas la preocupación que sienten por la situación del país.

Cronología:
  • 1917: estalla la Revolución Rusa
  • 1914-1918: Primera Guerra Mundial 
  • 1898: España pierda las colonias de Ultramar
  • 1923: Golpe de Estado de Primo de Rivera
  • 1923-1930: Dictadura de Primo de Rivera

a) Características del Modernismo


     Es un movimiento literario  que surge en Hispanoamérica hacia 1880 y cuyo objetivo 
estético es  la búsqueda de la belleza como medio para huir de la realidad cotidiana y de 
mostrar su desacuerdo con la materialista sociedad burguesa.

El Modernismo será introducido en España por el poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), sobre todo a raíz de una visita a Madrid en 1892. Este movimiento triunfa en España hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

Características del Modernismo:

- Renovación formal, que se plasma en la búsqueda de la armonía, la perfección, la belleza.
§ Esto se consigue a través del predominio de los valores sensoriales (así, destaca la
 renovación del lenguaje con vocabulario de los campos semánticos del color, de los
 efectos sonoros, etc.) Esto se traduce en un copioso empleo de sinestesias
 (verso azul, esperanza olorosa, risa dorada, blanco horror, sol sonoro, etc.)

§   El léxico se enriquece con cultismos y voces de exótica resonancia (unicornio,
      pavanas, ebúrneo, cisne, etc.)

§ Para conseguir el ritmo y la armonía, los Modernistas proponen una renovación métrica en la que predominará el uso del verso alejandrino.

- Temas: (actitud ante la vida similar a la del escritor romántico, ya que sienten un 
malestar ante la sociedad burguesa a la que consideran vulgar y contra la 
que mantienen una postura inconformista ,que se refleja en un estilo de vida bohemio.

§        Predominio (sobre todo en una primera etapa) de temas relacionados con lo 
legendario, lo pagano, lo exótico, lo cosmopolita. El cosmopolitismo se plasma sobre 
todo en la devoción y la admiración que sienten por París, con sus cafés, sus 
elegantes salones, la vida bohemia, etc.

§         “El escapismo”: el escritor se evade de la realidad adentrándose en un 
mundo de ensueño, exótico, pagano. Gusto por situarse en espacios y tiempos lejanos
 (la E.M., la antigüedad clásica, el mundo dieciochesco,...). Aparecen así: 
dioses, ninfas, caballeros y marquesas, viejos castillos, jardines perfumados,
 cisnes y libélulas, piedras preciosas, marfil, etc. Todo con la intención de escapar 
de una realidad que les resulta hostil, al igual que a los románticos, pero con un 
lenguaje más colorista.  Los modernistas crearon su mundo propio ideal que les
 permitiera afrontar la vida rutinaria. (Decía Rubén Darío:”Veréis en mis 
versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de países lejanos: ¡qué queréis!, yo 
detesto la vida y el tiempo en que me tocó nacer”.)

§   La melancolía es un tema central (con predominio de la presencia de lo 
    otoñal, lo crepuscular, la noche)

§    El amor y el erotismo---- contraste entre un amor delicado (con la mujer 
    idealizada) y un intenso erotismo (plagado de sensuales descripciones). Se trata
   de un amor imposible.

§        Exaltación de lo hispánico frente a la cultura anglosajona.

En resumen:

Su origen es en Hispanoamérica por los creadores José Martí (poeta cubano) y Rubén Darío (nicaragüense). La primera novela modernista es Azul... de Rubén Darío en 1888. Se caracteriza por: 
  • Literatura esteticista: Se busca la belleza por encima de todo. Por ello, en poesía será muy importante el ritmo y la musicalidad, y traerá una renovación de formas métricas.
  • Evasión de la realidad: Sus obras son en escenarios remotos. Normalmente se habla de épocas pasadas (Edad Media, mitología grecolatina...), ambientes lujosos y refinados (palacios, castillos, mansiones...) o civilizaciones exóticas (China, Japón, India...). 
  • Temas: Normalmente temas como el hastío, desidia, melancolía... Este hastío es causa de refugiarse en mundos de ensueño.
  • Elementos simbólicos: Como es cisne, que es un símbolo de belleza, el dragón que representa la fuerza o la rosa que significa la perfección y la belleza. 
  • Figura bohemia: Se vuelve a utilizar como en el movimiento del Romanticismo.
La poesía

Los autores más destacados de la poesía modernista son Rubén Darío y Antonio Machado.


    Rubén Darío 

    Nació en 1867 y murió en 1916. Es el poeta más representativo del Modernismo. Además de Lo fatal y De invierno hay tres poemas básicos son:
  • Azul... y Prosas profanas representan el modernismo esteticista. Las obras se caracterizan por imágenes exóticas y una métrica musical y brillante.
  • Cantos de vida y esperanza que supuso un desarrollo en la poesía intimista y reflexiva. El autor planteó el sentido de la vida y aspectos que trata como en Lo fatal. 

La prosa

El modernismo y la generación del 98 desarrollaron nuevas formas narrativas, aunque los procedimientos de ambas tendencias fueron diferentes. 
  • Prosa modernista: Se caracteriza por un lenguaje poético e incluso musical con imágenes sensoriales y evocadoras, como Las sonatas de Ramón María del Valle-Inclán.
  • Generación del 98: cultivaron el ensayo y la novela. En los ensayos tratan la situación de decadencia del país y las preocupaciones existenciales. Uno de los ensayistas y novelistas más notables son Migual de Unamuno, Pío Baroja y José Martínez Ruiz "Azorín". 
José Martínez Ruiz

José Martínez Ruiz (1873-1967) escribía con el seudónimo de Azorín. Publicó artículos, críticas literarias, ensayos y novelas, las más destacadas son La voluntad y Doña Inés.
En los textos de Azorín es frecuente la descripción de ambientes y de sensaciones, en cambio, la trama argumental es mínima. En las novelas se plantean escenas descriptivas que intentan captar el ritmo de la realidad. 

El teatro

Los autores más exitosos son Jacinto Benavente y Ramón María del Valle-Inclán. Jacinto Benavente fue el impulsor de la comedia de diálogos realistas y con intención crítica, como en Los intereses creados o La malquerida. En cambio, Valle-Inclán fue el renovador de la escena española y creador de la técnica del esperpento. 


b) Características del 98


¿Por qué se llama «Generación del 98»?

Azorín propone este nombre en una serie de artículos publicados en 1913.
La forman un grupo de escritores nacidos entre 1864 y 1875. Todos tienen una
 formación intelectual semejante, un estilo que rompe con lo anterior, un
 acontecimiento que los une y que les da nombre (“El desastre” de 1998) y
 un guía espiritual reconocido por todos, Miguel de Unamuno.

La pérdida de las últimas colonias españolas produjo una profunda crisis espiritual; 
los escritores buscan la esencia de «lo español» y pretenden sacar a España de
 la apatía en la que se encuentra sumida. Ensalzan la patria en un intento de 
recuperar la grandeza pasada y quieren que sus ideas lleguen a todos, por ello 
emplean un lenguaje sencillo. A pesar de todo, un hondo pesimismo subyace en todas sus obras.

Características:

-No son creyentes, aunque en casi todos se percibe una honda preocupación por el sentido de la vida, el destino del hombre tras la muerte y envidia por la fe de la gente sencilla.
-Predomina la prosa, las novelas y los ensayos, aunque convienen destacar la importancia de los ensayos, usados para expresar tanto el ideario ideológico como las innovaciones estilísticas.
-Fueron inconformistas, individualistas, pesimistas y escépticos.
-El problema de España. Sienten «dolor por España», como expresó Unamuno con esas palabras. Por ello critican la sociedad española a la vez que admiran sus pueblos; critican a las clases gobernantes, por un lado, y a los campesinos, por otro, a los que acusan de atraso, de envidia y de insolidaridad.
-Buscaron “su esencia” a través del paisaje, la historia y la literatura. Su zona preferida es Castilla, protagonista de muchos poemas, ensayos y novelas.
-Tienen un estilo sobrio, directo, poco retórico, muy cuidado y exigente. Frases concisas y breves.
2.-MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98
La distinción entre Modernismo y 98 no deja de ser una convención. Al principio fueron llamados “modernistas” escritores tan diferentes como Unamuno, Valle-Inclán y Maeztu. Cuando se hablaba de “modernistas” se entendía “aficionados en exceso a las novedades”, por lo menos así los definían los autores viejos aferrados a las tradiciones.
Modernismo y “98” integran una misma y sola generación. Ambos conceptos caen sobre una misma generación cronológica, la “generación de 1898.
Casi todos los miembros de esta generación cronológica coinciden en el rechazo de posturas e ideas hasta entonces vigentes:

Modernismo
El 98
Ruptura con los gustos decimonónicos y literatura que busca unos nuevos cauces expresivos, si bien lo hacen por caminos diversos 
En este sentido todos los jóvenes literatos de esta generación son modernos o “modernistas”
Oposición contra el positivismo
Rechazo de la novela realista
Rechazo del drama neorromántico
Rechazo de la poesía tradicional
Desdén hacia la política parlamentaria de la Restauración (1875-1931)
Recelo contra el progreso democrático y socialista
Dolorida sensibilidad ante las miserias de la nación
Impresionismo: sensibilidad anti-naturalista

Descontento con el siglo XIX, democrático y burgués
Un cierto individualismo e idealismo, producto, sin duda, del momento histórico y cultural en que vivían
Afán de libertad y ademán anárquico
La bohemia literaria, como voluntaria marginación de la sociedad
La disparidad de criterios ideológicos y estéticos los enzarzó en ocasiones en agrias polémicas, pero colaboran amigablemente
en empresas de tipo literario, cuando se trata de combatir el poder de los literatos trasnochados

Modernismo y 98 son dos direcciones distintas, que no antagónicas, de una sola generación cronológica. Aunque Modernismo es anterior al 98, y aparece en Cataluña antes que en el resto de España. Modernismo y 98 representan, sin embargo, dos tendencias que reflejan dos maneras contrapuestas de interpretar la realidad y también la literatura. Se diferencian en la intensidad en la persecución de la renovación cultural del país, en las metas que anhelan y en las vías a seguir:

Modernismo
El 98
Influencia principal: Paul Verlaine (1844-1896)
Influencia principal: Friedrich Nietzsche (1844-1900)
Esteticista e innovador
Criticista y regenerador
Artistas y estetas
Moralistas: el hombre y el sentido de la existencia
Tendencia hacia la belleza en sí misma, renovación de las formas expresivas
Tendencia a imprimir al arte una intención crítica que contribuya a la regeneración cultural de España
Género literario preferido: Lírica y prosa poética
Género literario preferido: novela y ensayo
Estilo pulido y cuidado en exceso
Estilo directo, espontáneo, sencillo
Pasión de salvar toda forma de belleza, renovando e innovando
Interés por la regeneración del hombre europeo, y español sobre todo


Poca repercusión en la vida real nacional
Más honda repercusión en la vida nacional
Exaltación del paisaje urbano
Exaltación del paisaje rural
Cosmopolitismo
Preocupación nacional

En torno a uno y a otro se puede considerar dividida dicha generación en un grupo criticista y regenerador (“98”) bajo la influencia principal de Nietzsche y otro grupo esteticista e innovador (“Modernismo”) bajo el influjo de Verlaine. El 98 y el Modernismo acusan las dos influencias (junto a otras secundarias, evidentemente), pero la intensidad es distinta en cada grupo. Y no olvidemos que integran la misma y sola generación.

A) Tendencia ética en los hombres del 98

Los escritores del 98 viven preocupados por los problemas sociológicos.
 El  arte y la literatura son sólo un instrumento para mejorar las condiciones de vida de la gente y despertar las ansias de renovación cultural. 
Los hombres del 98 se sienten llamados a reformar el país y eligen el camino del compromiso con la sociedad, pero sin llegar a intervenir activamente en la vida política, salvo en algunos casos muy concretos. Se sienten en la obligación moral de censurar duramente a la sociedad y al poder establecido.
Algunos autores como Ramón María del Valle-Inclán y Antonio Machado, incluidos en la Generación del 98, fueron rabiosamente modernistas en sus orígenes literarios y sufrieron luego una evolución personal que les fue alejando de las exquisiteces expresivas del modernismo. Algunos hombres del 98 coincidían con los modernistas en algunas cosas, pero estaban muy alejados de su estética literaria y de su preocupación por la forma bella.
B) Tendencia estética del Modernismo
Su preocupación es la búsqueda de un arte cada vez más complejo, refinado y exquisito, pero alejado de cualquier preocupación social: el arte por el arte. 
Defienden un arte minoritario para grupos selectos.
 Se ven como artistas y no pensadores o moralistas. No tienen inquietudes ni tensiones ideológicas, sus críticas tienen carácter más bien estético. Sus señas de identidad: un estilo pulido y cuidado en exceso.
Como movimiento estético, el Modernismo supone una evolución y hasta un renacimiento de los temas del romanticismo: oposición a lo vulgar y lo mezquino, devoción por el pasado, predominio constante de la pasión sobre la razón, presencia de lo misterioso y lo irracional, predilección por el mundo de los sueños, inclinación a los viajes, cosa que demuestra su permanente inquietud.

Géneros literarios de la Generación del 98

-LÍRICA. Antonio Machado
-NARRATIVA. Vallé-Inclán, Pío Baroja, Unamuno
-TEATRO. Jacinto Benavente, Valle-Inclán
-ENSAYO. Ganivet, Unamuno, Azorín, Maeztu, Menéndez Pidal

Géneros del Modernismo

Los géneros del modernismo son la poesía, la prosa y la dramática. Dentro de estos géneros se pueden evidenciar dos temáticas principales.
La primera es la sensorial, relacionada con el culto por los sentidos y la belleza. La segunda es intimista, con un tono más melancólico, sensual y triste.
Todos los autores modernistas tienden a tomar una postura o la otra en sus obras literarias.

Poesía

La poesía modernista rompe con el tono clásico literario empleado hasta el momento. Se presenta de manera innovadora y original, velando por la belleza sobre todas las cosas.
Las reglas tradicionales de la poesía clásica pierden importancia y son modificadas de tal forma que toda producción literaria fuese más sublime y menos rebuscada
Entre los máximos representantes de este movimiento se encuentran autores como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado y Rubén Darío, siendo este último el más representativo del Modernismo.
Rubén Darío se destacó por ser el máximo representante de la lírica modernista. Juan Ramón Jiménez por su parte es considerado como el responsable por renovar la poesía contemporánea.
Antonio Machado es reconocido por presentar una obra poética en la que se evidencia la evolución del movimiento modernista.
Entre los subgéneros de la poesía modernista se encuentran principalmente la lírica y la oda. Sin embargo, dentro del género literario de la poesía también pueden ser encontrados el himno, la elegía y la didáctica.

Prosa

La prosa como género literario del modernismo se encuentra vinculado al Romanticismo, como una extensión del mismo. Busca exaltar el trabajo del autor como creador de la obra literaria, oponiéndose al olvido del trabajo creador de cada autor.
La prosa modernista fue tan impecablemente desarrollada. De este modo, las obras del modernismo se convirtieron en verdaderas y prestigiosas obras de arte, reconocidas hasta la actualidad.
La novela como subgénero de la prosa redujo ampliamente su argumento y se encargó de expresar con mayor profundidad las ideas y  sentimientos de sus personajes.
Es así como los protagonistas de cada obra contaban con una función de conciencia que les permitía manifestar sus emociones y definir su mundo.
El lenguaje utilizado por la prosa modernista tiene una función expresiva de orientación lírica. Algunos ejemplos de la prosa modernista son Las Sonatas de Ramón María del Valle-Inclán.

Dramática

El género literario de la dramática o teatro durante el modernismo se valió del uso de nuevas técnicas que desencadenaron una inevitable transformación del arte teatral.
La dramática modernista fue libre en sus planteamientos, sosteniendo siempre un diálogo entre las formas tradicionales del teatro y nuevas técnicas literarias. Por otro lado, el diseño y desarrollo arquitectónico de la escenografía fue mejorado gracias al uso de nuevas tecnologías y maquinarias.
Es así como la iluminación juega un papel fundamental para darle un mayor movimiento a las puestas en escena. La idea tradicional que indicaba la forma cómo debía ser dispuesto un escenario también sufrió cambios. De este modo, un escenario podía tomar cualquier forma, ser efímero, móvil o transformable.
La dramática modernista liberó al teatro de su apariencia tradicional. La estructura del arco proscenio y la disposición de los elementos en escena fue completamente afectada.
Entre los representantes más importantes de la dramática modernista se encuentra Jacinto Benavente. Este propuso un nuevo tipo de comedia, cargada de diálogos más realistas.
El modernismo dio paso a la crítica de la sociedad a través de las artes escénicas y la comedia.
Otro representante fundamental de este género literario durante el modernismo fue Ramón María del Valle-Inclán, quien se encargó de desarrollar la técnica del esperpento y de renovar la escena teatral española.
3.- Autores del 98 

4.- Autores del Modernismo
     El poeta modernista más famoso es el escritor nicaragüense Rubén Darío, autor 
de libros en los que, frecuentemente, mezcla la prosa con el verso como Azul. Otros 
títulos suyos son Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza.

     Aunque muchos poetas siguieron ciegamente a Rubén Darío, los mejores  poetas
 pronto mostraron signos de individualización y siguieron caminos más personales,
 aunque con la influencia de la estética modernista.

     El modernismo español, en su faceta más preciosista, colorista y retórica, 
tuvo escasa duración. Los escritores iniciaron pronto una búsqueda de temas 
metafísicos y trascendentales, tanto personales, como universales, y se centrarán
 progresivamente en la tradición y realidad de su propio país.

     De los autores más conocidos, tres  tuvieron una etapa modernista:

-         Valle Inclán: máximo representante, en su primera época de la prosa modernista con su obra Sonatas, cuatro novelas cortas (cada una dedicada a una estación del año) que narran las aventuras amorosas del marqués de Bradomín.

-  Antonio Machado: inicia su obra poética dentro de un modernismo intimista, que pronto abandona. A esta tendencia pertenece su poemario Soledades, galerías y otros poemas, donde se combinan los elementos modernistas con un tono  melancólico y reflexivo.

-   Juan Ramón Jiménez: cultiva una poesía envuelta en lo que él más tarde denominó “los ropajes del modernismo”, que también abandonará pronto. De corte modernista es también su libro Platero y yo, donde se cuenta, en prosa poética, la breve vida de un burro.



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-Actividades:

1.- Señala las características estéticas del Modernismo en el siguiente poema:

SONATINA

Rubén Darío. «Prosas profanas»
La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa? 

Los suspiros se escapan de su boca de fresa, 

que ha perdido la risa, que ha perdido el color. 

La princesa está pálida en su silla de oro, 

está mudo el teclado de su clave sonoro, 

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. 

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales. 

Parlanchina, la dueña dice cosas banales, 

y vestido de rojo piruetea el bufón. 

La princesa no ríe, la princesa no siente; 

la princesa persigue por el cielo de Oriente 

la libélula vaga de una vaga ilusión. 

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China, 

o en el que ha detenido su carroza argentina 

para ver de sus ojos la dulzura de luz? 

¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes, 

o en el que es soberano de los claros diamantes, 

o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? 

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa 

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, 

tener alas ligeras, bajo el cielo volar; 

ir al sol por la escala luminosa de un rayo, 

saludar a los lirios con los versos de mayo 

o perderse en el viento sobre el trueno del mar. 

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, 

ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, 

ni los cisnes unánimes en el lago de azur. 

Y están tristes las flores por la flor de la corte, 

los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte, 

de Occidente las dalias y las rosas del Sur. 

¡Pobrecita princesa de los ojos azules! 

Está presa en sus oros, está presa en sus tules, 

en la jaula de mármol del palacio real; 

el palacio soberbio que vigilan los guardas, 

que custodian cien negros con sus cien alabardas, 

un lebrel que no duerme y un dragón colosal. 

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! 

(La princesa está triste, la princesa está pálida) 

¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil! 

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe!, 

la princesa está pálida, la princesa está triste, 

más brillante que el alba, más hermoso que abril. 

«Calla, calla, princesa», dice el hada madrina; 

en caballo, con alas, hacia acá se encamina, 

en el cinto la espada y en la mano el azor, 

el feliz caballero que te adora sin verte, 

y que llega de lejos, vencedor de la Muerte, 

a encenderte los labios con un beso de amor» 

1-Justifica el poema anterior como poema Modernista.
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ANTONIO MACHADO

Etapa de la generación: Campos de Castilla (“Retrato”, “A un Olmo seco”).

A UN OLMO SECO (Campos de Castilla,1912)

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

1-Justifica el poema anterior como poema de la G. del 98.

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El SEPULCRO DE DON QUIJOTE (fragmento)


Esto es una miseria, una completa miseria. A nadie le importa nada de nada. Y cuando alguno trata de agitar aisladamente este o aquel problema, una u otra cuestión, se lo atribuyen a negocio o a afán de notoriedad y ansia de singularizarse. No se comprende aquí ya ni la locura (…). Lo de la razón de la sinrazón es ya un hecho para todos estos miserables. Si nuestro señor don Quijote resucitara y volviese a esta su España, andarían buscándole una segunda intención a sus nobles desvaríos. Si uno denuncia un abuso, persigue la injusticia, fustiga la ramplonería, se preguntan los esclavos: ¿qué irá buscando en eso? ¿A qué aspira? Unas veces creen y dicen que lo hace para que le tapen la boca con oro; otras, que es por ruines sentimientos y bajas pasiones de vengativo o envidioso; otras, que lo hace no más sino por meter ruido y que de él se hable, por vanagloria; otras, que lo hace por divertirse y pasar el tiempo, por deporte. ¡Lástima grande que a tan pocos les dé por deportes semejantes! Fíjate y observa. Ante un acto cualquiera de generosidad, de heroísmo, de locura, a todos estos estúpidos bachilleres, curas y barberos de hoy no se les ocurre sino preguntarse: ¿por qué lo hará? Y en cuanto creen haber descubierto la razón del acto –sea o no lo que ellos suponen- se dicen: ¡bah!, lo ha hecho por esto o por lo otro. En cuanto una cosa tiene razón de ser y ellos la conocen perdió todo su valor la cosa. Para eso les sirve la lógica, la cochina lógica.



MIGUEL DE UNAMUNO, Vida de don Quijote y Sancho

COMPRENSIÓN DEL TEXTO

1. Según el autor, ¿cómo reacciona la gente cuando se remueve algún asunto polémico?

2. ¿Quién es don Quijote?

3. ¿Qué significa la expresión “tapar la boca con oro”? ¿Y “hacer algo por deporte”?

4. ¿De qué acusa Unamuno a algunos de sus contemporáneos cuando se llevan a cabo acciones

propias de don Quijote (denunciar abusos, perseguir injusticias, etc.)?

5. ¿Qué reacción tienen los “bachilleres, curas y barberos de hoy” ante esos actos?


ANÁLISIS DEL CONTENIDO

6. ¿Qué opinión tiene el autor sobre la sociedad de su época?

7. El bachiller, el cura, el barbero… son personajes de El Quijote que representan la razón y la

lógica frente a la sinrazón del pensamiento y forma de actuar del caballero. ¿Qué piensa el

autor del razonamiento lógico de cierta gente sobre los actos generosos o heroicos?

8. Enuncia el tema del fragmento en un SN.


ANÁLISIS DE LA EXPRESIÓN

9. ¿Qué expresiones utiliza Unamuno en el primer párrafo para expresar la idea de un pueblo

dominado por la apatía y la desgana?

10. El autor habla con cierto desprecio de algunos contemporáneos. Escribe las palabras con que

los nombra o califica en el fragmento.

11. Localiza dos sinónimos de “locura” y, en el segundo párrafo, una paradoja y una ironía




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